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Fritz haber - Biografía

Clara Immerwahr

 

El matrimonio de Haber tuvo lugar en 1901. Se casó con Clara Immerwahr, la primera mujer que consiguió un doctorado en química de la Universidad de Breslau[1]. Clara era dos años más joven que Haber, una mujer de gran talento, también de Breslau, y también de ascendencia judía, que se había convertido en 1897. Procedía de una próspera familia laica y Haber la había conocido de estudiante, cuando ella obtuvo el doctorado en química magna cum laude en Breslau (...). Tras un embarazo excepcionalmente difícil, dio a luz a un hijo, Hermann, el 1 de junio de 1902. Tres meses después, Haber dejó a su familia y se marchó a un viaje profesional de cinco meses a Estados Unidos, una inusual desaparición del seno familiar[2]

 

 

 

 

 

3. Clara Immerwahr

La obra que publicó en 1905, “Thermodynamik technischer Gasreaktionen” se la dedicó a su esposa por su «silenciosa cooperación». Habían trabajado juntos en casa, cada uno en su mesa; Clara calculando y comprobando esmeradamente los datos de Haber[3]. Sin embargo, el matrimonio de Haber no marchaba bien. Tras ocho años de matrimonio, en 1909, ya se encuentran dificultades en el mismo. En la correspondencia de Clara con su antiguo maestro y amigo de su esposo, Richard Abegg encontramos:

 

Lo que Fritz ganó en esos ocho años, eso –y mucho más– he perdido yo, y todo lo que queda de mí me llena de la más absoluta insatisfacción [...] y si debo culpar a una parte de mí de [...] la insatisfacción por un rasgo particular de mi carácter, el peso principal debe recaer, sin lugar a dudas, en la asfixiante seguridad en sí mismo que muestra Fritz en el hogar y en el matrimonio, y cualquier ser humano que no fuera aún más desconsiderado que él [...] se rompería en pedazos. Todas las demás cualidades humanas de Fritz, excepto ésta [la voluntad de trabajar], están a punto de reducirse y es, por así decirlo, un viejo prematuro. (Clara Haber a Richard Abegg, 25 de abril de 1909)[4].

 

El trágico final del matrimonio tuvo lugar al comienzo de la primera guerra mundial No ofrecen, sin embargo, los textos consultados una información precisa sobre este asunto y en algunos aspectos parece contradictoria. Una de las principales fuentes de esta biografía es el historiador alemán Fritz Stern[5] que al respecto nos cuenta:

 

Otto Sackur había sido un viejo amigo del matrimonio Haber. Clara Haber lo conocía desde su época de estudiante en Breslau, hacía unos quince años. Su muerte[6] supuso un gran golpe para ella y fue la prueba inmediata, espeluznante, del horror de la guerra y de la terrible participación de su esposo, que había estado junto a Sackur momentos antes de la explosión. Le horrorizaron las pérdidas humanas, le horrorizó quizás el compromiso total de su esposo, de su persona y su conocimiento científico, con los objetivos de la guerra. Pero también hay indicios de problemas más íntimos en el matrimonio. Haber regresó a Berlín tras presenciar el primer uso del gas tóxico por parte del ejército alemán el 22 de abril y, durante la noche del 1 al 2 de mayo [de 1915], tras una violenta discusión, Clara se suicidó disparándose con la pistola del ejército propiedad de Haber. No ha llegado hasta nuestros días ninguna explicación suya, ni del hijo que encontró a su madre agonizando, ni de su marido.[7]

 

Podemos encontrar más información al respecto en el libro de R. Highfield y P. Carter “Las vidas privadas de Einstein” cuando el autor nos informa de las posibles razones de la intervención de Haber en el largo proceso (1914-1919) de separación y divorcio entre Einstein y su primera esposa:

 

Una persona que no tenía nada que ver  [en el divorcio de Einstein] y que se vio envuelta en el proceso de divorcio fue el colega berlinés de Einstein llamado Fritz Haber. Haber tenía todas las razones para sentirse conmovido por el asunto: su propio desastroso primer matrimonio era muy similar al de Einstein. Al igual que Mileva[8], su novia había sido una científica: Clara Immerwahr, (...). Al igual que Mileva, era callada y modesta, con un ceceo que acentuaba su timidez natural. Y, además, era una mujer de ideas. (...)

Sin embargo, pronto todo se estropeó. Haber era un marido tan poco considerado como Einstein: era capaz de marcharse solo en un tren olvidándose de que había dejado a Clara junto a la taquilla. El gran esfuerzo por cuidar a su hijo (...) también pasó factura. En palabras del biógrafo de Haber, Clara tenía menos ánimos y era, tal vez, menos brillante. La depresión se apoderó de ella y se permitió –como Mileva- volverse gordita, desaliñada y poco atractiva. «Donde antaño la educación y los intereses habían creado profundos vínculos, surgió una tolerancia letárgica, y el matrimonio poco a poco empezó a desintegrarse.» El final fue repentino y trágico. Clara Haber se sentía asqueada por el trabajo de su marido, que perfeccionaba gases venenosos para las fuerzas alemanas. Cuando él se fue al frente oriental para supervisar personalmente las operaciones, ella se suicidó[9].

 

Según Stern, la afirmación, tantas veces repetida, de que Haber reaccionó con frialdad o indiferencia ante la muerte de su esposa es errónea. Hizo lo que su carácter y las condiciones parecían dictar a un hombre como él: se lanzó de nuevo al trabajo “in extremis”. De hecho, a la mañana siguiente se marchó a desempeñar su cometido en el frente oriental[10].

Como vemos, hay discrepancias en las dos fuentes ya que mientras que Stern afirma que Haber se encontraba en la casa cuando Clara se suicidó, Highfield y Carter afirman que se el suicidio ocurrió cuando Haber ya se encontraba en el frente oriental.

Dos años y seis meses después, en octubre de 1917, Haber contrajo matrimonio con Charlotte Nathan en una ceremonia eclesiástica celebrada en la Kaiser-Wilhelm Gedächtniskirche Berlín, tras insistir en que Charlotte, una mujer laica y emancipada de ascendencia judía, se convirtiera a la fe evangélica[10].



[1] Highfield, R. y Carter, P. (1996), p. 199.

[2] Stern, F. (2003), p. 89.

[3] Highfield, R. y Carter, P. (1996), p. 199.

[4] Stern, F. (2003), p. 89.

[5] En algunos pasajes del texto consultado, Stern nos cuenta que su familia ha sido amiga de la familia Haber desde hace mucho: el padre de Stern conoció al padre de Haber y a Haber, además de que Haber fue padrino del propio Stern.

[6] De la que se habla más abajo en el apartado dedicado a la Primera Guerra Mundial.

[7] Stern, F. (2003), p. 133.

[8] Primera esposa de Einstein

[9] Highfield, R. y Carter, P. (1996), pp. 199-200.

[10] Stern, F. (2003), p. 134.

 

 

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©Felipe Moreno Romero

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