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Fritz haber - Biografía

El Instituto de Química-Física

 

Mientras que las publicaciones continuaban, realizó otra obra en colaboración con A. Moser: “Die elektrolitischen Prozesse der organischen Chemie” (Halle, 1910)[1], Haber estaba a punto de abandonar Karlsruhe. En 1911  se le encargó la dirección del Instituto de Química Física de la Káiser Wilhelm-Gesellschaft para el fomento de las ciencias en Berlín[1]. Parece que las inauguraciones oficiales tuvieron lugar más tarde ya que el primer Instituto Káiser Wilhelm[2] inaugurado (el 23 de octubre de 1912) fue el de Química, siendo el director el químico analítico Ernst Beckmann, que se ocupó también de la sección de química inorgánica (...). Prácticamente al mismo tiempo abrió sus puertas un Instituto de Química-Física y Electroquímica, dirigido por Fritz Haber. Ambos centros se construyeron en terrenos cedidos por el gobierno prusiano, en Dahlem, cerca de Berlín[3]

8. El Káiser Guillermo II y Adolf von Harnack, seguidos de Emil Fischer y Fritz Haber, durante la inauguración de los Institutos Káiser Wilhelm (octubre 1912).

 

La institución estaba financiada por L. Koppel, un respetable banquero judío[4]. Koppel era un hombre hecho a sí mismo, nacido en 1854 en Dresden, de ascendencia judía y fe evangélica. Hacia finales de siglo, Koppel se había convertido en un importante banquero de Berlín, inversor y filántropo. (...). A Koppel se le calculaba oficialmente una fortuna del orden de veinte millones de marcos. Era enormemente rico (...). Él y Haber se hicieron amigos íntimos[5], tanto que en la financiación aportó la segunda suma más importante, al prometer 700.000 marcos, siempre y cuando Haber fuera el director del nuevo instituto físico-químico (...). A petición de Haber, Koppel añadió otros 300.000 marcos y accedió a aportar 35.000 marcos para sufragar los gastos anuales de mantenimiento, siempre y cuando el estado contribuyera con los 15.000 marcos del sueldo del director más un complemento para vivienda de 5.000 marcos y 35.000 más para gastos (y, por supuesto, el terreno donde iba a construirse el instituto y la casa del director)[6].

9. Institutos Káiser Wilhelm de Química (a la izquierda) y de Química-Física y Electroquímica (a la derecha) en 1913.

  

Otras condiciones impuestas por Haber para hacerse cargo de la dirección del Instituto de Química-Física y Electroquímica: ser nombrado catedrático de la Universidad de Berlín y miembro de la Academia de Ciencias de Prusia[7]. Y efectivamente, el estado asumió el sueldo del director, aceptando con ello conceder la categoría de funcionario a Haber, como éste había exigido[8]. Además, para cuando se inauguró oficialmente el instituto, en 1912, Haber había sido nombrado Honorarprofessor en la Universidad de Berlín; el Káiser le había concedido el título de Geheimrat, o consejero imperial. Pocos años después, entró en la Academia Prusiana de las Ciencias. (...) Es más, contribuyó a crear el Instituto Káiser Guillermo de Química y fue responsable, más que nadie, del nombramiento de Richard Willstätter, químico orgánico y por entonces profesor en Zurich. Los institutos se construyeron en edificios contiguos, y Willstätter se convirtió en el amigo más íntimo de Haber[8].

10. Instituto Káiser Wilhelm de Química-Física y Electroquímica

11. F. Haber

 

[1] Espasa Calpe (Ed.). (1924).

[2] Los Institutos Káiser Wilhelm se crearon como institutos de investigación fuera de las universidades, que se beneficiaban de financiación privada y en la que trabajaban científicos libres de obligaciones académicas. [Stern, F. (2003), pp. 119-120]

[3] Sánchez Ron, J. M. (1992), p. 45.

[4] Quílez, J., Lorente, S., Sendra, F., Chorro, F. y Enciso, E. (1998), p. 316.

[5] Stern, F. (2003), p. 98.

[6] Ibídem, pp. 119-120.

[7] Perutz, Max F.  (Junio, 1997).

[8] Stern, F. (2003), p. 123.

 

 

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©Felipe Moreno Romero

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