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Fritz haber - Biografía

Haber y Einstein

 

Haber y Einstein se conocieron en 1911 en un congreso científico celebrado en Karlsruhe donde Haber pronunciaba la conferencia principal[1]. Debieron permanecer en contacto desde entonces pues a  principios de 1914 Albert Einstein se trasladó a Berlín procedente de Zurich gracias a la invitación de Haber para trabajar en dicha ciudad. En una carta de Einstein a Michele Besso de principios de marzo de 1914 podemos leer: «Nos marcharemos de Zurich el 20 de este mes (...). Iré a vivir a Dahlem y tendré una habitación en el instituto de Haber»[2]. Mientras se preparaba dicho traslado, después de la Navidad de 1913, la esposa de Einstein por entonces, Mileva, se alojó con Fritz Haber (...). Haber era un hombre pequeño y gallardo con una gran calva y unos enormes quevedos. Era extremadamente corto de vista, (...), y una vez provocó una escena muy divertida en una visita a Einstein al servirse el té en el azucarero y casi bebérselo. Haber era judío y, al contrario que Einstein, se esforzó por acatar los convencionalismos de la sociedad alemana. Combinaba una arrogancia exterior con un tierno corazón bastante menos visible, y fue uno de los que ayudaría a Einstein durante su divorcio[3], tal como hemos mencionado anteriormente y ampliaremos a continuación. Durante el traslado echó una mano a Mileva para encontrar un piso apropiado y le cogió mucho cariño[3].

Según hemos leído, la llegada de Einstein a Berlín fue gracias a la invitación de Haber. No es esto lo que se puede leer en otras fuentes ya que parece ser que fue atraído a Berlín por Max Planck y Walter Nernst[4]. Sin embargo, Haber intervino activamente en este hecho, así, Haber había empleado todos los medios a su alcance para promover el nombramiento de Einstein; en enero de 1913, había escrito a un colega del Ministerio de Educación prusiano afirmando que supondría una inmensa ventaja para la química teórica de Berlín que Einstein estuviera allí, aunque ya había sondeado el terreno antes: «Es una coincidencia muy poco frecuente no sólo que este hombre esté disponible, sino que su edad (34 años) y las circunstancias personales propicien el traslado, y su carácter y demás rasgos me hacen tener plena confianza de que la relación resultará beneficiosa»[4].

Haber ejerció de director principal en el debut de Einstein en Berlín. Sólo él sabía que Einstein tenía razones personales para el traslado[5] ya que la amistad entre Einstein y Haber contribuyó a que éste interviniera en el proceso de separación del matrimonio de Einstein y Mileva ocurrido en 1914. Sobre este asunto Fritz Stern escribe:

 

En la primavera de 1914, la esposa de Einstein, Mileva Einstein-Mariae, y sus dos hijos llegaron a Berlín y, durante un tiempo, estuvieron viviendo con Fritz y Clara Haber (...). Entre tanto, Einstein estaba invitado en el instituto de Haber, cuyas habitaciones se encontraban muy cerca. Haber sabía que el matrimonio de Einstein, aquejado de problemas desde hacía mucho tiempo, estaba tocando a su fin; y a pesar de todo, Einstein dudaba y, tal vez de forma impetuosa, redactó un memorando de condiciones para quedarse con Mileva: este asombroso documento exigía la completa subyugación de ésta a su monumental voluntad. Mileva dijo a Haber que aceptaría las condiciones y Einstein escribió a aquélla diciéndole que debía entender que la “única” razón para quedarse con ella era su cariño hacia los chicos, que “una relación amistosa” con ella resultaba totalmente imposible; sería una “relación de negocios”. Se comportaría de forma correcta, “igual que haría ante una desconocida”.

Es posible que este comportamiento brutal estuviera planeado para forzar a Mileva a la ruptura final, ya que Einstein quería estar libre para su trabajo y para su nuevo amor[6]. Hacia julio, se separaron y Haber redactó el acuerdo por el que Einstein iba a pagar a Mileva 5.600 marcos en concepto de manutención anual. El 29 de julio, Mileva y los niños abandonaron Berlín; Einstein les despidió en la estación de tren, llorando por la pérdida de los chicos, con Haber a su lado. «Sin él, no hubiera sido capaz de hacerlo», dijo más tarde; deshecho, pasó la noche con su amigo. Tres días después, estalló la Gran Guerra[7].

 

Haber hizo enérgicos esfuerzos para reconciliar a la pareja[8], pero más tarde claudicó. A partir de entonces, como le dijo Hans Albert[9] a Ronald Clark, hizo lo que pudo para conseguir para Mileva «el mejor acuerdo posible».[10]

En 1914, con la Primera Guerra Mundial empezada, Haber y Einstein se movieron en direcciones diferentes, tanto en sus opiniones como en sus actos. Sin embargo, los estrechos lazos personales no se rompieron: durante los primeros meses de 1915, Einstein dio «clases de matemáticas» a Haber (...) porque había estado «bastante enfermo y no había podido ir a la escuela»[11] (sic). Otra muestra de esta amistad, 14 años más tarde con motivo del cincuenta cumpleaños de Einstein, Fritz Haber le escribió:

 

De todas las grandes cosas que he vivido en el mundo, la solidez de tu vida y logros me conmueve profundamente. Dentro de unos pocos siglos, el hombre de la calle conocerá nuestra época como el período de la Guerra Mundial, pero el hombre culto asociará el primer cuarto de siglo a tu nombre [...]. En cuanto a los demás, lo único que quede será cualquier relación que exista entre nosotros y los grandes acontecimientos de nuestro tiempo y en tu biografía [...]. No pasará inadvertido que fui tu compañero en comentarios más o menos mordaces sobre el asunto de la Academia [prusiana], con el café más o menos malo que siguió a las reuniones. Por consiguiente, redunda en beneficio de mi propia fama futura y mi presencia en la historia el rogarte cariñosamente, por tu cincuenta cumpleaños, que te cuides para que no pierdas la salud y para que pueda seguir burlándome de la gente, tomándome un café contigo y permitiéndome una sosegada vanidad, porque puedo contarme entre los miembros del círculo que, en un sentido más cercano e íntimo, vive contigo. (F. Haber a A. Einstein, 14 de marzo de 1929)[12].


[1] Stern, F. (2003), p. 23.

[2] Speziali, P. (ed.). (1994), pp.109-110.

[3] Highfield, R. y Carter, P. (1996), p. 179.

[4] Stern, F. (2003), p. 74.

[5] Stern, F. (2003), p. 124.

[6] Con su prima Elsa.

[7] Stern, F. (2003), pp. 76-77.

[8] El proceso de divorcio entre Einstein y Mileva se prolongó hasta que la sentencia fue expedida el 14 de febrero de 1919. Posteriormente, cuando Mileva realizaba visitas a Berlín se alojaba en casa de Fritz Haber.  [Highfield, R. y Carter, P. (1996), pp. 202 y 236]

[9] Hijo de Einstein y Mileva.

[10] Highfield, R. y Carter, P. (1996), pp. 199-200.

[11] Stern, F. (2003), p. 126.

[12] Ibídem, pp. 72-73.

 

 

 

 

 

 

12. F. Haber y A. Einstein en 1914.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

13. F. Haber y A. Einstein en la primavera de 1915. Por entonces Haber consagraba sus esfuerzos al desarrollo de gases letales para la guerra.

 

 

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©Felipe Moreno Romero

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