Nota IV

A la hora de encontrar un grupo de estrellas concreto que hemos identificado en días anteriores debemos tener en cuenta los días sidéreos transcurridos, no los días solares. Un día solar es el tiempo transcurrido entre dos puestas o dos salidas de Sol consecutivas, mientras que un día sidéreo es el tiempo transcurrido entre dos salidas o dos puestas consecutivas de cualquier estrella que elijamos, o, si lo queremos hacer más fácil, el tiempo transcurrido entre dos noches consecutivas para que una estrella se encuentre en la misma posición del cielo. Se podría pensar que ambos días, el solar y el sidéreo deberían ser iguales, pero no: el día sidéreo es 3 minutos y 56 segundos más corto que el día solar (3 minutos y 56’556 segundos para ser mas precisos).

            Para comprobar esta circunstancia se puede usar un dispositivo como el mostrado en la figura adjunta. Elegimos una determinada estrella bien identificable y anotamos la hora exacta a la que queda “marcada” por el instrumento. A la noche siguiente debemos estar prevenidos pues la misma estrella se alineará en el instrumento casi cuatro minutos antes.

            Veamos la explicación de esta diferencia entre los días solar y sidéreo. Si contamos el número de días solares que tiene un año encontraremos que hay 365’25 días, es decir la Tierra ha dado 365 revoluciones completas y un cuarto alrededor de su eje en su órbita alrededor del Sol. Sin embargo, el número de giros completos que la Tierra ha dado respecto a las estrellas fijas es de 366’25 pues ha dado una vuelta más que va implícita en el giro completo que ha dado respecto al Sol. Se puede comprender esto con el siguiente ejemplo: colocamos una silla en el centro de una habitación y procedemos a dar una vuelta a su alrededor sin dejar de estar de cara a la silla. Comprobamos que durante ese giro alrededor de la silla (sería el movimiento de traslación de la Tierra) podemos ver los diferentes cuadros que hay distribuidos por cada una de las cuatro paredes de la habitación (que serían las estrellas fijas). Por tanto, cuando terminamos de dar la vuelta a la silla podemos decir que también hemos visto todos los cuadros de la habitación, como si hubiésemos dado una vuelta alrededor de nosotros mismos (que sería una revolución más). A la Tierra le ocurre lo mismo y así cuando da un giro completo alrededor del Sol es como si hubiese girado una vez sobre sí misma, más las 365’25 veces que también ha girado durante el movimiento de traslación.

            Si dividimos los minutos que tiene un día (1440) entre los días de un año sidéreo (366’25) tenemos que un día sidéreo tiene 3’9 minutos menos, es decir, su duración es de 23 horas y 56 minutos aproximadamente.

 

Fuente de la imagen:

Fuente: Los amantes de la Astronomía (ver bibliografía), pág. 14.

 

       

©Felipe Moreno Romero

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